martes, 28 de abril de 2020
sábado, 4 de abril de 2020
lunes, 28 de agosto de 2017
Barbazul
Barbazul
Barbazul/Las 1000 y una Noches
Les dejo algunos comentarios
(espontáneos, a boca de blog).
Historias
como Barbazul y Las 1000 y una noches indagan
y se interrelacionan con lo personal, lo social, lo político. El género
policial dice lo que la realidad no se anima a decir (Daniel Link, El
juego de los cautos). Aunque hoy no hay límites precisos entre una novela
negra y la denuncia diaria: ficción/realidad (nos tropezamos con la no
ficción: Poe/Capote/Walsh/Wolfe como iniciadores del género).
El cuento de hadas re-vuelve la realidad: Hansel y Gretel, por
ejemplo.O la maravillosa Las 1000 y una noches: ¿Shahryar, el
majestuoso príncipe, no es acaso, como Barbazul, un asesino
serial? Sherezade se impone como la próxima víctima porque el ritual del
príncipe (casamiento y muerte) ya había diezmado las doncellas y el pueblo
había entrado en pánico. Y en esa re-vuelta social Jack el
destripador (época victoriana) convertido en héroe, cantado en
temas populares, en alabanza, ya que a partir de sus crímenes habían
comenzado a remodelar – mínimamente - los barrios miserables de Londres.
Se entreteje una voz
popular, anónima, múltiple en Las 1000: el relato va de boca en
boca (es también una técnica de suspenso: la dilación). Un personaje de un
relato cuenta que el otro cuenta que el otro cuenta. Otras técnicas:los espejamientos, los dobles, las puestas en abismo. Sistemas de
dobles: los hermanos, las hermanas, la repetición de las historias y
los temas. También ocurre en Barbazul y a lo largo de
los cuentos de hadas.
Se despliega la multiplicidad de
géneros: miméticos y no miméticos: realismo, fantástico,
maravilloso, cruzado con relato de viajes, diarios o memorias.
Sobre el personaje
de Barbazul en Perrault y Bartók: La codicia desanuda el
regodeo erótico en las dos obras. Múltiple mirada sobre la
codicia. Trascendencia hacia la eternidad, desafío e impotencia sobre el
término del amor, imposibilidad de permanencia. Diferentes formas de codicia en
Barbazul, en el personaje femenino de Perrault y en Judith (Bártok). Judith
anhela conocer todo del otro. Codicia al otro.
Personajes góticos,
filiación con la muerte, vampirismo.(Es imposible en este caso no
recordar a Poe: Ligeia, La casa Usher). En
Perrault, la mujer de Barbazul enviuda, hereda la fortuna de Barbazul pero la
moraleja de Perrault es siniestra. Todo puede volver a empezar. La viuda
elige un nuevo esposo que parece un caballero. En El
castillo del Duque Barbazul (Bártok y Bálazs), Barbazul y Judith
realizan juntos el recorrido de los cuartos del castillo. Escenas profundamente
eróticas y perturbadoras donde el misterio avanza a partir de la
curiosidad codiciosa de Judith hasta el desenlace final. La dilación, la
puesta en suspenso (como en las 1000 y una noches) diseña con
intensidad el misterio (cada puerta cerrada), el secreto (lo
no dicho, lo próximo a decirse, lo que se balbucea, la elipsis, el
silencio), el enigma ( la lógica de las escenas que van
encuadrando la develación), lo prohibido, la culpa, la prueba de la desobediencia (la
llave, en este caso).
Por otra parte, el
perfil de Barbazul en Bártok se aleja del cinismo. Su enamoramiento, su
impotencia, la conciencia de su disolución va in crescendo y en un paralelismo
dramático, desesperado, la pareja llega a develaciones
profundas. Pero en ese extremo Barbazul comienza a alejarse, se
enfría, como si la imagen epifánica, develadora, hiciera espejo sobre sí
mismo.
Codicia: misma raíz que cupio,
deseo, cupiditas, concupiscencia. Igual raíz: Cupido (latín).
Codicia : una de las
pasiones oscuras de acuerdo con Spinoza. Para Dante, el símbolo de la
codicia es la loba: nunca se sacia. Codicia/avaricia están relacionadas. En
realidad, las pasiones se interrelacionan y se espejan (ira/envidia: muy bien
señalado en la película Seven: dirección David Fincher/ con Pitt y Freeman).
Así como la pareja amor-odio. Eris (ira/discordia) creada en el origen por
Eros: Eros/Eris. La ira: pasión por antonomasia de los griegos. Comienzo de
Ilíada, "Voy a contar la ira de Aquiles". El envión inicial, el
énfasis. Ciego de amor/ciego de ira. Eros/Cupido agreden: tiradores de
flechas, a traición, imprevisibles. Inmanejables. En el caso de Aquiles,
la ira-cólera, encontramos además otra lectura: buscar justicia frente a un
acto injusto. Pasión para los griegos y pasión (passio/acto de
padecer/paciencia) para la visión judeocristiana. (Para quien quiera rastrear:
Ver Etimología: Diccionarios etimológicos; Bordelois, Ivonne, Etimología
de las pasiones; Deleuze, En medio de Spinoza.)
Recordatorio:
busquen El castillo de Barbazul (ópera) en youtube. Hay varias
versiones (maravillosa escenografía gótica). Fíjense en La Fura dels
Baus.
Fuertemente gótica-moderna y erótica.
Fascinante.
Con relación a Eros
y Psique (Fedro/Apuleyo), desde el mito la fuente fundamental
(primera) relacionada con el enfrentamiento Doncella/Monstruo es Perséfone
(Proserpina)/ Hades (Plutón) que transita los pasajes de captura,
encierro, búsqueda/transformación a través de ciclos de sacrificio, muerte,
renacimiento. Eros/muerte versus vida/muerte versus amor/odioversus re-conocimiento/transformación (Eros
Psique).
Cuando Deméter (diosa de la 3a.
función-germinal - hermana de Zeus y de Hades) vuelve a encontrar a su
hija Perséfone luego del rapto de Hades y de su desesperado peregrinaje,
nerviosamente, le pregunta:
-¿Te ha dado de comer el Señor de los
Muertos?
Perséfone ya había
mordido la granada - el fruto rojizo, pleno,
tentador - que muy astutamente Hades en su mundo subterráneo le
había ofrecido a la joven antes de que partiera, nuevamente, al reino de
arriba, para reencontrarse con su madre. Y a partir de entonces, Perséfone
será la portadora de la semilla.
El ciclo de Hades-Perséfone
pertenece a la Tercera Función, de acuerdo con Georges Dumezil (funciones
tripartitas): la germinal. (1a. función: sagrada-jurídica, la del demiurgo,
organizadora del mundo, los sacerdotes, los poetas; 2a.: la guerrera y la 3a.:
la de producción, la germinal.
miércoles, 30 de diciembre de 2015
el crimen de stevenson
(¿sacrificios? ¿articulación de símbolos? ¿una extraviada
alegoría?)
Los crímenes fueron dos. O tres. Si se nos permite corregir, uno en realidad. O, quizá, para ser más precisos (nos preocupa acechar la verdad en esta irresistible porfía de acciones de engaño): nadie fue atacado, nadie mató en ese acto confuso de simetrías donde Hyde corre por la calle Cabrera al mil cuatrocientos a la madrugada ( tal vez el límite de la medianoche ) del catorce de setiembre ( un día difuso, es verdad) y es asesinado mientras piensa ( la humillación lo violenta cuando descubre que él y Jekyll ( Hyde y él ) son el contacto momentáneo de dos imágenes) si va a poder llegar al portón verde de la media cuadra. En ese instante ( acá la investigación debe detenerse. La cautela en el seguimiento del tiempo propuesto por el matador nos lleva al espacio de la víctima: la escena: ¿un simulacro?: ¿ensayo o repetición?: ¿acaso la digresión del victimario?:
¿la medida de infracción en la inconsecuencia del contrincante?) decide la muerte de Jekyll ( de Hyde ) que luego de doblar por Royal Street al seiscientos se detiene para leer:
The night comes on
You wait and listen...
To all these ghost of change.
And they are you y tropezar con algo baboso y con
sangre: oye la risa y el grito: percibe el espanto de saber que está muerto: ¿él?: ¿ el otro?: reconoce que ha matado: se cerciora, al fin: es uno: es otro: se entera, en entrelíneas: se confundió y cambió el orden de las figuras: exactamente: eso fue lo sucedido.
En estos hechos de sangre (¿sacrificios? ¿articulación de símbolos? ¿una extraviada alegoría?) no podemos deshacernos de evidencias no triviales: las tres faces de la luna, los chillidos en el momento del crimen, la danza de velos oscuros, la inmovilidad tenebrosa del primer acto del Götterdämmerung que Hyde agazapa en su memoria: ( Jekyll evoca: Hyde retorna, una y otra vez: ese lugar yermo de Wagner, la letra despiadada:
You wait and listen...
To all these ghost of change.
And they are you y tropezar con algo baboso y con
sangre: oye la risa y el grito: percibe el espanto de saber que está muerto: ¿él?: ¿ el otro?: reconoce que ha matado: se cerciora, al fin: es uno: es otro: se entera, en entrelíneas: se confundió y cambió el orden de las figuras: exactamente: eso fue lo sucedido.
En estos hechos de sangre (¿sacrificios? ¿articulación de símbolos? ¿una extraviada alegoría?) no podemos deshacernos de evidencias no triviales: las tres faces de la luna, los chillidos en el momento del crimen, la danza de velos oscuros, la inmovilidad tenebrosa del primer acto del Götterdämmerung que Hyde agazapa en su memoria: ( Jekyll evoca: Hyde retorna, una y otra vez: ese lugar yermo de Wagner, la letra despiadada:
"Vamos a danzar y a cantar
¿ pero dónde, dónde ataremos la cuerda?), la noche sin pájaros que retiene Jekyll ( que intuye Hyde) ( Jekyll( el otro ) sostiene en su aliento el malicioso aroma de dama de noche, se le había impregnado, se lo había pasado a Hyde: a él: a mí ): los dos: nosotros: ( ahora, sí, en los huecos fronterizos, en los márgenes de estos documentos podemos afirmarlo: la misma vorágine de olores, de ansiedad de presa, idéntica premura, igual designio:).
Hemos repasado los puntos erráticos de la pesquisa, subsiste perversidad ( no barbarie) en el orden secreto de las conjeturas: hasta el infinito, desmesuradamente, quizá ( con infortunio): cifraremos ( en vano: sustituiremos:) interpondremos: (nos sacaremos de sí: de nosotros) hasta la saciedad, hasta el abismo: yo seré él, él el otro, el otro Hyde, o Hyde Jekyll, seremos los tres, los dos, nosotros: yo seré, al fin, el matador (la víctima): el criminal, la sospecha, todos, aquí, a un tiempo, ahora (: el paradigma):
El crimen de Stevenson integra el libro de relatos La Facunda,Buenos Aires, Piso 12 ediciones, 2005/ 2a. edición, Buenos Aires, editorial Imaginante, 2016,
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