lunes, 28 de agosto de 2017

Barbazul



Barbazul



Barbazul/Las 1000 y una Noches


 Les dejo algunos comentarios (espontáneos, a  boca de blog).




      Historias como Barbazul Las 1000 y una noches indagan y se interrelacionan con lo personal, lo social, lo  político. El género policial dice lo que la realidad no se anima a decir (Daniel Link, El juego de los cautos). Aunque hoy no hay límites precisos entre una novela negra y la denuncia diaria: ficción/realidad (nos tropezamos con la no ficción: Poe/Capote/Walsh/Wolfe como iniciadores del género). El cuento de hadas re-vuelve la realidad: Hansel y Gretel, por ejemplo.O la maravillosa Las 1000 y una noches: ¿Shahryar, el majestuoso príncipe, no es acaso, como Barbazul,  un asesino serial?  Sherezade se impone como la próxima víctima porque el ritual del príncipe (casamiento y muerte) ya había diezmado las doncellas y el pueblo había entrado en pánico. Y en esa re-vuelta social  Jack el destripador (época victoriana) convertido en héroe, cantado en temas populares, en alabanza, ya que a partir de sus crímenes  habían comenzado a remodelar – mínimamente - los barrios miserables de Londres.
    Se entreteje una voz popular, anónima, múltiple en Las 1000: el relato va de boca en boca (es también una técnica de suspenso: la dilación). Un personaje de un relato cuenta que el otro cuenta que el otro cuenta. Otras técnicas:los espejamientos, los dobles, las puestas en abismo. Sistemas de dobles: los hermanos, las hermanas, la repetición de las historias y los temas. También ocurre en Barbazul y a lo largo de los cuentos de hadas.

Se despliega la multiplicidad de géneros: miméticos y no miméticos: realismo, fantástico, maravilloso, cruzado con relato de viajes, diarios o memorias.







    Sobre el personaje de Barbazul  en Perrault y Bartók: La codicia desanuda el regodeo erótico en las dos obras. Múltiple mirada sobre la codicia. Trascendencia hacia la eternidad, desafío e impotencia sobre el término del amor, imposibilidad de permanencia. Diferentes formas de codicia en Barbazul, en el personaje femenino de Perrault y en Judith (Bártok). Judith anhela conocer todo del otro. Codicia al otro.

    Personajes góticos, filiación con  la muerte, vampirismo.(Es imposible en este caso no recordar a Poe: LigeiaLa casa Usher). En Perrault, la mujer de Barbazul enviuda, hereda la fortuna de Barbazul pero la moraleja de Perrault es siniestra. Todo puede volver a empezar. La viuda elige un nuevo esposo que parece un caballero. En El castillo del Duque Barbazul (Bártok y Bálazs),  Barbazul y Judith realizan juntos el recorrido de los cuartos del castillo. Escenas profundamente eróticas y perturbadoras donde el misterio avanza a partir de la curiosidad codiciosa de Judith hasta el desenlace final. La dilación, la puesta en suspenso (como en las 1000 y una noches) diseña con intensidad el misterio (cada puerta cerrada), el secreto (lo no dicho, lo próximo a decirse, lo que se balbucea, la elipsis, el silencio), el enigma ( la lógica de las escenas que van encuadrando la develación), lo prohibido, la culpa, la prueba de la desobediencia (la llave, en este caso).

    Por otra parte, el perfil de Barbazul en Bártok se aleja del cinismo. Su enamoramiento, su impotencia, la conciencia de su disolución va in crescendo y en un  paralelismo dramático, desesperado, la pareja llega a develaciones profundas. Pero en ese extremo Barbazul comienza a alejarse, se enfría, como si la imagen epifánica, develadora, hiciera espejo sobre sí mismo.

    Codicia: misma raíz que cupio, deseo, cupiditas, concupiscencia. Igual raíz: Cupido (latín).

    Codicia : una de las pasiones oscuras de acuerdo con Spinoza. Para Dante, el símbolo de la codicia es la loba: nunca se sacia. Codicia/avaricia están relacionadas. En realidad, las pasiones se interrelacionan y se espejan (ira/envidia: muy bien señalado en la película Seven: dirección David Fincher/ con Pitt y Freeman). Así como la pareja amor-odio. Eris (ira/discordia) creada en el origen por Eros: Eros/Eris. La ira: pasión por antonomasia de los griegos. Comienzo de Ilíada, "Voy a contar la ira de Aquiles". El envión inicial,  el énfasis. Ciego de amor/ciego de ira. Eros/Cupido agreden: tiradores de flechas, a traición, imprevisibles. Inmanejables. En el caso de Aquiles, la ira-cólera, encontramos además otra lectura: buscar justicia frente a un acto  injusto. Pasión para los griegos y pasión (passio/acto de padecer/paciencia) para la visión judeocristiana. (Para quien quiera rastrear: Ver Etimología: Diccionarios etimológicos; Bordelois, Ivonne, Etimología de las pasiones; Deleuze, En medio de Spinoza.)

    Recordatorio: busquen El castillo de Barbazul (ópera) en youtube. Hay varias versiones (maravillosa escenografía gótica). Fíjense en La Fura dels Baus.
Fuertemente gótica-moderna y erótica. Fascinante.

    Con relación a Eros y Psique (Fedro/Apuleyo), desde el mito la fuente fundamental (primera) relacionada con el enfrentamiento Doncella/Monstruo es Perséfone (Proserpina)/ Hades (Plutón) que transita los pasajes de captura, encierro, búsqueda/transformación a través de ciclos de sacrificio, muerte, renacimiento. Eros/muerte versus  vida/muerte versus amor/odioversus re-conocimiento/transformación (Eros Psique).






  
  Cuando Deméter (diosa de la 3a. función-germinal - hermana de Zeus y de Hades) vuelve a encontrar a su hija Perséfone luego del rapto de Hades y de su desesperado peregrinaje, nerviosamente, le pregunta:

-¿Te ha dado de comer el Señor de los Muertos?

    Perséfone ya había mordido la granada - el fruto rojizo,  pleno, tentador - que muy astutamente Hades en su mundo subterráneo le había ofrecido a la joven antes de que partiera, nuevamente, al reino de arriba, para reencontrarse con su madre. Y a partir de entonces, Perséfone será la portadora de la semilla.


    El ciclo de Hades-Perséfone pertenece a la Tercera Función, de acuerdo con Georges Dumezil (funciones tripartitas): la germinal. (1a. función: sagrada-jurídica, la del demiurgo, organizadora del mundo, los sacerdotes, los poetas; 2a.: la guerrera y la 3a.:  la de producción, la germinal.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

el crimen de stevenson


(¿sacrificios? ¿articulación de símbolos? ¿una extraviada alegoría?)


       Los crímenes fueron dos. O tres. Si se nos permite corregir, uno en realidad. O, quizá, para ser más precisos (nos preo­cupa acechar la verdad en esta irresistible porfía de accio­nes de engaño): nadie fue atacado, nadie mató en ese acto confuso de simetrías donde Hyde corre por la calle Cabrera al mil cuatrocientos a la madrugada ( tal vez el límite de la medianoche ) del catorce de setiembre ( un día difuso, es verdad) y es asesinado mientras piensa ( la humillación lo violenta cuando descubre que él y Jekyll ( Hyde y él ) son el contacto momentáneo de dos imágenes) si va a poder llegar al portón verde de la media cuadra. En ese instante ( acá la investigación debe detenerse. La cautela en el seguimiento del tiempo propuesto por el matador nos lleva al espacio de la víctima: la escena: ¿un simulacro?: ¿ensayo o repetición?: ¿acaso la digresión del victimario?:
¿la medida de infracción en la inconsecuencia del contrin­cante?) decide la muerte de Jekyll ( de Hyde ) que luego de doblar por Royal Street al seiscientos se detiene para leer:

The night comes on
You wait and listen...
To all these ghost of change.
And they are you y tropezar con algo baboso y con


sangre: oye la risa y el grito: percibe el espanto de saber que está muerto: ¿él?: ¿ el otro?: reconoce que ha matado: se cerciora, al fin: es uno: es otro: se entera, en entrelíneas: se confundió y cambió el orden de las figuras: exactamente: eso fue lo sucedido.
   En estos hechos de sangre (¿sacrificios? ¿articulación de símbolos? ¿una extraviada alegoría?) no podemos deshacer­nos de evidencias no triviales: las tres faces de la luna, los chillidos en el momento del crimen, la danza de velos oscuros, la inmovilidad tenebrosa del primer acto del Götterdämmerung que Hyde agazapa en su memoria: ( Jekyll evoca: Hyde retorna, una y otra vez: ese lugar yermo de Wagner, la letra despiadada:

                 "Vamos a danzar y a cantar 

¿ pero dónde, dónde ataremos la cuerda?), la noche sin pájaros que retiene Jekyll ( que intuye Hyde) ( Jekyll( el otro ) sostiene en su aliento el malicioso aroma de dama de noche, se le había impregnado, se lo había pasado a Hyde: a él: a mí ): los dos: nosotros: ( ahora, sí, en los huecos fronterizos, en los márgenes de estos documentos podemos afirmarlo: la misma vorágine de olores, de ansiedad de presa, idéntica premura, igual designio:).
    Hemos repasado los puntos erráticos de la pesquisa, subsiste perversidad ( no barbarie) en el orden secreto de las conjeturas: hasta el infinito, desmesuradamente, quizá ( con infortunio): cifraremos ( en vano: sustituiremos:) interpondremos: (nos sacaremos de sí: de nosotros) hasta la saciedad, hasta el abismo: yo seré él, él el otro, el otro Hyde, o Hyde Jekyll, seremos los tres, los dos, nosotros: yo seré, al fin, el matador (la víctima): el criminal, la sospecha, todos, aquí, a un tiempo, ahora (: el paradigma):









El crimen de Stevenson integra el libro de relatos La Facunda,Buenos Aires, Piso 12 ediciones, 2005/ 2a. edición,  Buenos Aires, editorial Imaginante, 2016,